Los sistemas de soporte puntual con tensores, básicamente funcionan estructuralmente como una fachada suspendida, pero con la posibilidad de ser utilizado en cualquier posición, es decir en paredes inclinadas, curvas, cónicas, esféricas, domos, pisos, etc.

Se utilizan para dar transparencia, modernidad y flexibilidad a la separación entre el espacio interior y exterior con un mí­nimo de elementos visuales.

Su planicidad exterior evita la acumulación de residuos y polvos reduciendo las manchas sobre el cristal cuando llueve.

De forma general, una fachada de arañas con tensores hace flotar el cristal desde las arañas superiores, la cual por su propio peso, mantiene perfectamente plano y la verticalidad a cada cristal.

El sistema de tensores compuesto por segmentos de barras sólidas de acero inoxidable, sirve para soportar las cargas de viento.

Estos tensores forman dos curvas catenarias que van de un lado al otro de la estructura y se encargan de mantener la fachada en su lugar ante las acciones de las ráfagas de viento; tal y como funciona la costilla de cristal. Por tanto todo el sistema de tensores se comporta como un puente colgante.

Los tensores pueden ser colocados de forma vertical, horizontal, cruzados, en diagonal, dobles, triples, formando una catenaria contra el cristal, como tensores de carga, etc.

La variedad de expresiones arquitectínicas es infinita ya que el único límite es la imaginación.